Juntos lo hacemos mejor

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Juntos lo hacemos mejor

Estamos hechos más para compartir que para competir…

Somos una especie altamente sociable y esta conducta puede ser hasta contagiosa.  En el año 2009 se hizo un experimento en un restaurante de Filadelfia donde una pareja pagó su cuenta y la de otra mesa sin avisar, cuando esta fue a pagar su cuenta y descubrió lo que había pasado decidió pagar la cuenta de otra mesa, esta repitió la conducta y esta fuerza continuó repitiéndose por cinco horas más.

Una de las necesidades de los seres  humanos es pertenecer, sentir que forma parte de un grupo, sector y por qué no hasta de un todo.

Desde la época de las cavernas pensar en salir a cazar, buscar nueva ubicación o desear ir a meditar en lo alto de la montaña solo, representaba el fin de la raza humana, había que agruparse, formar unidades de apoyo. Hoy día ese concepto está definido en términos de trabajo en equipo y cuando lo practicamos solemos limitarnos a hacerlo diseñando mentalmente una estructura organizacional, pero quiero que vayamos mucho más lejos con este concepto, sacarlo de la oficina y llevarlo a un estilo de vida en casa, en la sociedad… Siempre que pensamos en otra persona debemos hacerlo para cooperar no para comparar, si partimos de este principio básico de convivencia respaldamos el altruismo, valor que se convierte en el motor del éxito de nuestra sociedad.

La soledad no es un fantasma de la sabiduría como se solía pensar en tiempos pasados, los filósofos se retiraban de la sociedad en busca de la tan codiciada  sabiduría.  Hoy día entendemos que el mayor puente de desarrollo es el contacto con otras personas, otras culturas, otros países, esto es lo que realmente crea el conocimiento, la experiencia, la pericia para desenvolvernos en un mundo cada vez más globalizado. Solos difícilmente llegamos a alguna parte y mucho menos a eso tan anhelado llamado felicidad, éxito o suceso.

Nuestros tiempos requieren una nueva perspectiva. Necesitamos pensar en términos de relaciones y consecuencias a largo plazo y no de causa y efecto a corto plazo, es decir, del pensamiento sistémico. Pensar en términos de ganar/ganar.

En el mundo de la física, Einstein afirmaba que lo que llamamos partículas son modos convenientes de agrupar sucesos; es decir, que las partículas no existen sino que son conjuntos de sucesos agrupados. Una partícula no se ve, se ven las trazas que deja a su paso. Para poder explicar esta teoría Geoffrey Chew en la física moderna lo describe así: Cada cosa en el universo está conectada con alguna de las demás y este fenómeno se denomina “Autoconciencia mutua”. Me gusta como lo expresa W. Blake, poeta:

Para ver el mundo en un grano de arena
Y un cielo en una flor silvestre,
Ten el infinito en la palma de la mano
Y la eternidad en una hora.

Desde el punto de vista de la psicología, la física o la poesía, el mundo necesita tener una visión compartida donde el todo es más que la suma de sus partes.

Vamos a darle nombre a este estilo de vida: sociedad integrada; este concepto de  trabajo en equipo es una idea que surge, entonces, por el hecho de que se ha comprobado que mientras más personas se aboquen de manera comprometida en la realización de una actividad, mejores y más efectivos serán los resultados. Cada quien desarrollando sus habilidades y destrezas, respetando la individualidad y potenciándola a través de la integración.

En este orden de ideas se puede concluir que el trabajo en equipo es un proceso estricto y lleno de retos, pero muy satisfactorio; las diferencias siempre están presentes y los conflictos son una oportunidad de debate y por lo tanto de aprendizaje, en suma todos ganan.

Algunos tip´s para desarrollar las condiciones mínimas dentro de una sociedad integrada:

  1. Seamos pacientes: no es fácil conciliar diferentes opiniones.
  2. Aprendamos a reconocer cuando la idea de otro es mejor que la nuestra: recuerde que más importante que nuestro orgullo, es alcanzar el objetivo común.
  3. Omitamos de forma categórica las críticas personales. Expresemos nuestra diferencia en relación a las ideas pero nunca a las personas.
  4. Aprendamos a delegar en aquellos más capacitados para determinadas tareas.
  5. Asumamos nuestras responsabilidades.
  6. Seamos solidarios: colaboremos y ayudemos a nuestros compañeros siempre que lo necesiten.
  7. Dialoguemos y negociemos: cuando surja un conflicto o una insatisfacción, dialogue y negocie la solución, nunca imponga la suya propia sin haberla dialogado.
  8. Evitemos la estanqueidad de ideas: escuche ideas y opiniones de terceros. El trabajo en equipo continuado produce la homogenización de ideas, busque nuevas fuentes de creatividad.
  9. Convivamos, observemos, escuchemos y aprendamos de todo ser humano que esté en contacto con nosotros. Siempre podemos aprender algo de los demás.

Como decía la Madre Teresa de Calcuta

“Cada acto bondadoso es una gota de agua en el mar, pero el mar sería menos sin esa gota”

Ludmila Reiner

Coach Profesional Certificado

Máster  Trainer´s en PNL

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